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 Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)

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Sagittarius Apollo
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MensajeTema: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Mar Jul 20, 2010 9:43 pm

Tras la sangreinta batalla... en el Santuario de Athena los sobrevivientes de la Guerra Santa en 1200 descubriran que la guerra aun no ha acabado...






Aquella noche el sonido que reinaba el Santuario de Athena era la lluvia, como si la misma tierra llorase por los sucesos de tan solo unas horas atras en el campo de batalla frente a las Puertas del Infierno sobre la Tierra. Tras arduas batallas y guerras Athena lidero sus doce caballeros sobrevivientes contra el ejercito de Hades en el campo de batalla. Habia sido una masacre... tan solo tres Santos sobrevivieron justo a su moribunda diosa. Los sobrevivientes estaban cansados... pero no podian descansar. Estaban heridos... pero no podian curarse. Estaban en agonia por el estado de Athena... un muerte que se aproximaba que no podrian detener. No la podian salvar, y eso es lo que mas les dolia.

No eran lo unicos sobrevivientes, puesto que espectros de Hades tambien habian sobrevivido y a duras penas, con el sacrificio del Santo de Virgo de esta epoca, habian logrado escapar con el cuerpo de la diosa hasta el Santuario. Nada mas pisar en el Templo de Aries esta colapso, ya no aguantaba mas... su vida se escapaba de ella por las diversas heridas de su divino cuerpo. Su puño diestro aun sujetaba la Llave de las Almas con todas sus fuerzas, nadie ni nada se lo quitaria de sus manos mientras aun vivia. Aquellos que la protegieron durante tan largo tiempo no tuvieron otra opcion mas de la que esperar en el Primer Templo del Zodiaco mientras su vida desaparecia... esperar lo inevitable mientras se refugiaban de la lluvia.

Todo parecia que estaba llegando a su fin... ojala ese fuese el caso... pero la Guerra Santa de 1200 aun no habia terminado...

Iba a comenzar la Ultima Batalla...



Nota: Esto es un Side-Story, 1000 años antes de los eventos de nuestra saga. En este momento no hay una conexion obvia con la trama actual pero en el futuro sera algo de gran importancia.

_________________
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Miér Jul 21, 2010 2:12 am

Uno de los tres caballeros de Athena sobrevivientes, el mayor de ellos, vestia la armadura de Sagitario. Sus cabellos rubios estaban empapados por la lluvia y la sangre de los espectros que habia matado. Su rostro tambien estaba mojado por ambos liquidos, pero habia un tercero que caria desde sus ojos... lagrimas al ver el cuerpo que poco a poco perdia la vida de su dios Athena. Lloraba, si, ya que este era uno de los peores momentos de su vida. Habian derrotado a Hades... pero el precio habia sido demasiado. Apesar de que caian las lagrimas su rostro era completamente vacio de emocion. No habia pronunciado ni una sola palabra desde que dejaron el campo de combate.

El habia cargado con el cuerpo de Athena hasta que ella le pidio que le dejase sobre aquel frio suelo del Templo de Aries. Las manos de el, su armadura, su rostro... estaban impregnado de la sangre de aquella chica que luchaba por vivir unos minutos mas. No podia dejar de mirarla, pero cada instante que la veia el dolor era inaguantable para Apollo de Sagitario. Se levanto de su posicion arrodillada al lado de la joven diosa y le dio la espalda andando hasta la entrada del Templo de Aries. Sus ojos marrones ahora miraban el caer de aquella pesada lluvia, la vision de Athena muriendose frente a sus ojos no estaba... pero su corazon seguia doliendole.

"Maldita sea..." penso para si mismo, cerrando los ojos. Dio unos pocos pasos mas y salio a la lluvia. Levanto su rostro hacia el cielo y pudo sentir como las gotas de lluvia daban contra su rostro y su cuerpo limpiando la sangre de el. La sangre de ella. Volvio a abrir los ojos. "Maldita sea... perdoname, Gwen... no pude cumplir mi promesa... no pude protegerte... ahora por culpa de mi debilidad estas muriendo y yo... y yo... "

No aguanto mas. Cerro los ojos y agacho la cabeza, dejando que las lagrimas fluyesen. Habia fracasado! Maldita sea! Su mano derecha se cerro en un puño y se disparo hacia uno de los pilares cercanos. Dio con fuerza contra este pilar y lo quebro de un golpe, derrumpandolo y haciendolo caer en miles de pedazos. Marbol ahora convertido en escombros, igual que el alma de el por la perdida que estaba sufriendo. Nisiquiera era una muerte rapida y sin dolor... era lenta y dolorosa. Y el no podia hacer nada. No podia ni volver a mirarla en este momento... habia fracasado. No pudo salvarla. "Maldita sea... nisiquiera soy digno de llevar este Cloth... debi haber muerto en su lugar... como hizo Pegaso... Virgo... incluso Aries, propetario del Templo en el que estamos, murio como un verdadero Santo de Athena... yo debi haber muerto tambien... por ella... en vez de ella... en vez de Gwen... de Athena..."

Su brazo seguia en la misma posicion de cuando habia destruido aquel muro pero finalmente lo dejo caer a su lado, colgando inutilmente. El cuerpo de Apollo se volvio debil y sintio como cayo de rodillas al suelo mojado, teñido de rojo por la sangre que habia manchado su cuerpo y habia sido lavado por la lluvia. Quedando en esta posicion el Santo de Sagitario estuvo inmovil y en un silencio profundo... las lagrimas brotaban de sus ojos pero eran casi invisibles por la lluvia que caia. Una unica palabra retumbaba en su mente una y otra y otra vez de manera incesable...

"Fracase..."
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Miér Jul 21, 2010 6:23 am

La lluvia resonaba de manera intensa sobre la el metal de su armadura y sus ojos, abiertos de par en par, no hacían más que mirar hacia la entrada de la primera casa del Santuario, la casa de Aries.

Sus oídos no podían percibir más que eso, que el intenso resonar de aquella inicua lluvia cayendo sobre sí, además de las suelas de su calzado dorado generando un restallido sórdido que copaba todo el lugar. Un relámpago de pronto surcó la bóveda nocturna con ínfulas de grandeza insuperables, más esto no importó demasiado al joven de cabellos castaños que seguía avanzando a paso raudo hacia su objetivo.


Su presuroso andar y la expresión en su rostro indicaban la preocupación carcomía el corazón del joven. Apretaba con fuerza los dientes lo cual hacía que prominentemente su mandíbula resaltase por debajo de su piel. Estaba aferrado a una esperanza inmortal con la que seguía manteniendo su espíritu indomable en pie para evitar que aquello sucediese- “¡Tengo que darme prisa, maldición!”-Pensó, mientras la sangre de sus enemigos que como aditivo especial cubría su coraza dorada, iba siendo limpiada por obra del agua de la tormenta de aquella, su envestidura sagrada.

Al llegar al sitio, pasó bajo el umbral construido con maneras helenas y ahí se detuvo. Observó, absorto, la figura de su Diosa; de su señora, de Athena, postrada sobre el suelo del templo aquel. No hizo caso al ruido que produjo el golpe que profirió su hermano en el exterior del recinto, inclusive, ignoró su imagen desolada por aquel lugar, sólo comenzó a avanzar a paso lento, silencioso, hacia el cuerpo de su antigua benefactora; de su estrella y su norte. Cuando se hubo apenas a unos pasos de ella, con la mirada sombría, llena de lágrimas, se desplomó de rodillas, mientras los latidos de su corazón comenzaban a bombear sangre cada vez más rápido-Esto…esto es imposible…-Musito en voz baja, casi para sí mismo, mientras el mar salado de sus lagrimas logró rebasar la represa de su orgullo-Athe…Athena-sama…usted no…-Agregó, mientras su dolor punzaba con mayor profundidad en su interior. Nuevamente, el silencio reinó en el lugar; un silencio sepulcral que de pronto fue roto por un alarido que profirió el caballero, alzando la cabeza y apretando los puños, con fuerza. Su cosmos parecía arder de una manera impresionante, por lo que inmediatamente su silueta fue bordeada por una explosión de micro partículas las cuales incendiaban inofensivamente el cuerpo del hombre-¡USTED NO PUEDE MORIR!!!-

De pronto, colocó sus manos hacia delante, apuntando hacia la joven de cabellos púrpura, y sin más, comenzó a proyectar su energía hacia ella. Buscaba iniciar la reparación de las moléculas de su cuerpo, fuera cual fuera la gravedad de sus heridas. Su cosmos parecía arder cada vez con mayor fuerza…el empeño que le profería a aquello, comenzaba a hacer que de a poco, las pequeñas piedras que por el paso del tiempo habían sido despeñadas de las baldosas del lugar, se desintegrasen…él, así fuera al propio costo de su vida, salvaría a Gwen.

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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Miér Jul 21, 2010 7:21 am



https://www.youtube.com/watch?v=G_8iPZEf0zo

Aun siendo una diosa su vida se extinguía poco a poco…La lluvia lavaba el precioso rostro de una moribunda, sus sentidos se le iban extinguiendo lentamente, ya casi no sentía las gotas que golpeaban su piel con fuerza, por el sonido de los cielos crujiendo y los cielos iluminándose en un segundo, ella sabía que era una tormenta feroz… Las heridas en su cuerpo drenaban la sangre divina de su cuerpo y con ella, las arenas del reloj de su vida iba rápidamente consumiéndose. Pero aquello no era un dolor para la joven diosa, había logrado el objetivo por que el que casi la totalidad de sus caballeros, Pegaso y ella misma habían dado su vida: detener una vez más los deseos de Hades dios del Inframundo.

La fría lluvia le hacía mantenerse consiente esos minutos que ella misma sabia serian los últimos, su corazón sentía la tristeza del hombre que le llevo en brazos desde los campos de batalla hasta las puertas de su Santuario, la cercanía a su pecho le permitía oír los violentos latidos de su herido corazón, no por el filo del arma de algún espectro, si no por la tristeza de ver morir a todos aquellos hermanos de sangre…

-Esta bien… déjame aquí por favor Apollo… -murmuró cuando vio con dificultad los pilares del templo de Aries y suavemente sintió como su cuerpo descendía y se enfriaba rápidamente con el húmedo suelo de piedra ya sin la calidez del cuerpo del santo de Sagitario protegiéndola, él quien se alejaba para no mostrarle sus lagrimas e impotencia, pero aquello era inútil, ella le conocía como nadie, aun en ese estado nada no había nada que se le pudiera ocultar.

Su respiración era cada vez más difícil, su pecho cubierto de sangre y heridas ascendía y descendía con rapidez, cada dosis de aire que entraba a sus pulmones eran como mil espadas clavándose en su cuerpo y le arrebataban de golpe lo poco que le quedaba de vida, pero aun no… todavía había algo más que hacer, aquello que sostenía fuertemente entre sus manos y que debía ser protegido a toda costa. La llave de las almas…


-Apollo… por favor… no hay tiempo… para… lagrimas… lo sabes…-Hablar era algo que le resultaba increíblemente difícil, pero aquel intento le fue frustrado por los gritos de otro santo más que llegaba a su lado –Esto es... imposible…-Aquella voz eufórica y llena de energía… aun sin poder verle claramente sabia perfectamente quien era. Una sonrisa se dibujo en las finas facciones de Gwen, una cálida sonrisa llena de amor y tristeza sabiendo que él también sufría por su destino, escucho aquel grito desgarrador y por un instante su corazón flaqueo y derramo un par de lagrimas que la lluvia lavo casi de inmediato, el ardiente cosmos fluía a través de su cuerpo, pero no le pertenecía a ella, era la cosmoenergia del santo dorado de Leo.

Ella se sonrió una vez más, los tres presentes sabían que aquello era inútil, las heridas en su cuerpo habían sido hechas por un dios, no había poder humano que detuviera su daño, ya ni siquiera el escudo de su armadura, capaz de repeler cualquier ataque, sería capaz de salvarla. Con una ternura infinita, ella toma el brazo del santo y niega lentamente con su cabeza-Es inútil ya… Héctor…-Su cosmos divino comienza a emanarse de su cuerpo y a materializarse en un aura dorada a su alrededor, a pesar de no ser como al principio de la guerra santa, seguía siendo el cosmos de una diosa, capaz de alcanzar cada rincón del Santuario, debía impregnarlo hasta en la mas diminuta roca, aquel Santuario debía seguir en pie para la próxima guerra santa…Athena respiro hondo, necesitaba hasta lo último que quedara para resistir el tiempo suficiente y encomendarles a sus santos una ultima misión –Apollo… Héctor… aun… no se ha terminado… acérquese por favor…





Última edición por Grulla no Lya el Jue Jul 22, 2010 1:56 am, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Miér Jul 21, 2010 7:57 am

Aun de rodillas en la entrada del templo de Aries, la lluvia caia sobre el santo de Oro. Escucho las palabras de la diosa pero aun asi le fue imposible moverse. -Apollo… por favor… no hay tiempo… para… lagrimas… lo sabes… Si, lo sabia muy bien pero apesar de ello... no podia... no podia levartarse. La culpabilidad de la muerte que se aproximaba a Gwen era una carga tan pesada que no podia nisiquiera ponerse en pie. "Fracase..."

Nisiquiera levanto la cabeza al llegar su hermano Hector, el Santo de Leo, uno de los pocos sobrevivientes hasta el momento de aquella Guerra Santa. Pero no le importaba que su hermano seguia con vida en este momento o no, por mas cruel que sonase, lo unico que le importaba era Athena. Su hermano, al igual que Apollo, era un caballero de Athena y morir por su causa era el mayor de los honores. Un grito sono desde el interior de la casa de aries: - ¡USTED NO PUEDE MORIR!!!- Desgraciadamente... si podia. Estaba muriendose en ese preciso momento y era por culpa de Apollo. Cerro sus puños y su diestra golpeo el suelo, creando un leve oyo en el.

-Apollo… Héctor… aun… no se ha terminado… acérquese por favor…- Escucho decirse desde el interior. Esta vez si pudo reaccionar y comenzo a obligar a su cuerpo a ponerse en pie.

Finalmente Apollo se levanto, colocandose de pie en aquella lluvia. Llevo su siniestra a su rostro y se paso la mano por ella, limpiandose las lagrimas del rostro. Giro su cuerpo y comenzo a adentrarse hacia en interior, quedandose parado detras de su hermano mirando hacia abajo al cuerpo de Athena postrado en el suelo en completo silencio. La miraba muriendose y el sentimiento volvio con la misma fuerza de antes, aquella culpabilidad esa sensacion de fracasar. De deshonor... pero principalmente tristeza. No solo estaba perdiendo a Athena... sino tambien a Gwen.

Imagenes, memorias de Gwen pasaron por su mente. El dia que la encontro y la conocio, casi muerta por la plaga en el ultimo lugar del mundo donde se esperaria encontrarse con Athena. De como la curo y aquellas maravillosas semanas en las que solo habian sido el y ella mientras volvian hasta el Santuario de Athena. De cuando la trajo aqui y el Patriarca la reconocio, cuando le juro lealtad. Esas escapadas por la noche al pueblo cercano de Rodrio o aquellos momentos donde el le ayudaba a entender su papel en la vida. Era mas que su diosa, su lider... era su amiga. Era casi... Se atreveria a decir que era como una hermana menor... y el no pudo salvarla. Apollo era una verguenza para el Santuario.

Se obligo a responderle a la joven, forzando su voz. - Le... le escuchamos... Athena-sama...-
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Miér Jul 21, 2010 8:15 am

-Es inútil ya… Héctor…-La hermosísima voz de aquella mujer hizo escabrosa de por sí su vuelta a la realidad. Justo en ese momento deseó por primera vez no tener su armadura dorada para poder haber percibido por vez última el tacto de la dama que ante él moría.

Así fue como poco a poco su cosmos comenzó de nuevo a estabilizarse. Sus ojos no paraban de llover, como el cielo aquel y su corazón, su corazón aún seguía destruido por lo que estaba presenciando.

Apollo… Héctor… aun… no se ha terminado… acérquese por favor…-Ya junto a ella y en completo silencio, el joven agachó más la cabeza y esperó las próximas, las últimas, mejor dicho, órdenes que le impartiría la Diosa…de pensar esto, de sólo pensarlo, en su garganta se formó un nudo que sólo el muchacho reprimió con un gemido inaudible-Agh…- Al escuchar la voz de su hermano, prácticamente quebrada por la impotencia, no pudo más que cerrar fuertemente los puños y dejarlos paralelos a sus muslos, aún de rodillas.

Era aquella la peor escena que podía vivir cualquier caballero y aunque de nuevo sintió lo cálido del cosmos de su diosa regándose por doquier, esto lo fue suficiente..no le fue suficiente siquiera el hecho de que por su corazón acelerado estuviera pasando la sangre sagrada de ella misma.
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Miér Jul 21, 2010 10:37 am

Un muchacho de armadura de bronce se encontraba en la lluvia, una lluvia muy fría y algo triste, este caballero se encontraba caminando devilmente, este tenia en su rostro y en su armadura sangre de los espectros de Hades. Aquel muchacho lucha arduamente contra ellos a pesar de ser un caballero de bronce, el junto con su maestro el caballero de Sagitario y el Hermano de este el caballero de Leo, eran los 3 únicos Santos de Athena sobrevivientes , en su debilidad aquel chico empieza a caminar hacia la casa de Aries donde al parecer su maestro se había dirigido con su Diosa Athena, mientras aquel caballero caminaba por su mente solo pasava la imagen del caballero de Virgo sacrificando su vida para que Sagitario, Leo y el escaparan...."Maldita sea... Quien debió sacrificarse debí ser yo.. No Virgo...." Piensa mientras aprieta sus puños con fuerza y continua caminando ignorando el sonido de las gotas de lluvia sobre su armadura color morado, al parecer esta se encontraba en el nivel 2, aquella era la Armadura de Unicornio y aquel muchacho castaño de ojos azules correspondía al nombre de Lasard, Lasard de Unicornio.

Lasard ya tenia en enfrente la Casa de Aries. Este empieza a caminar con más velocidad, aunque le era dificultoso por la poca energia que tenia ya que ah peleado demasiado, incluso la sangre que tiene en su armadura y piel no se quitan por el gran tiempo que llevan en el cuerpo y armadura de este, cuando llega a la entrada de ducha casa se sostiene por unos segundos con uno de los pilares de entrada y toma aire para continuar caminando y adentrarse a aquella casa que se encontraba en un estado deplorable, al entrar lo primero que ve es a Apollo y a Héctor observaban a alguien en el piso.. ¿Pero quien? Entonces Lasard recuerda que su maestro Apollo tenia consigo a Athena, ya no había duda para el joven, este camina lo mas rápido que puede hacia un lado de su maestro al opuesto de donde se encontraba Héctor, con una de sus manos toca el hombre de su maestro mientras que agacha la cabeza para ver a su Diosa en aquel estado.... -¡ATHENA-SAMA!.- Grita horrorizado mientras empieza a sentir un sentimiento de culpa dentro de el. -Libra-... Libra no debió morir... ¡Debí Morir yo¡ El hubiera más util... Athena-sama perdónenme por mi incompetencia... Maestro.... Héctor.... Los eh decepcionado....- Dice meintras lagrimas empiezan a salir del joven mientras continua observado a su Diosa sintiendo el dolor, dolor de que perdería a la Diosa que tanto han luchado los caballeros y sentirse culpable por no haber tomado el lugar de Virgo..
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 3:07 am

-Lasard… -Los labios de la diosa volvieron a abrirse con dificultad esta vez su tono era firme y decidido, aquella presencia imponente que se había hecho presente al frente de la batalla. No había tiempo ya, debían darse prisa, y ella debía decirles a los 3 caballeros sobrevivientes el objetivo de su misión- Deben… escucharme con atención…

Lentamente alzo la otra mano que hasta ese momento llevaba fuertemente apretada y cerca a su cuerpo, cuando estuvo a la altura suficiente para que los tres hombres la pudieran observar, poco a poco fue abriéndola y un destello dorado que en un principio solo se filtraba finamente entre sus dedos, iba extendiéndose y haciéndose más intenso, como un diminuto sol en la palma de la diosa, era un objeto de apariencia insignificante, una llave larga y adornada finamente con piedras preciosas, no parecía haber sido forjada desde la época mitológica, hecha de un metal indestructible más fuerte y resistente que las mismas Kamui o armaduras divinas. La llave brillo intensamente como si por si misma contuviera todo el cosmos infinito; pero el brillo fue disminuyendo poco a poco mientras era envuelto por delgados hilos rojos, que no era menos que la misma sangre de la diosa, no había sello más poderoso que aquel creado con el poder de un dios. –Otros caballeros…dieron sus vidas para que… esto llegara a nuestras manos… aun hay espectros con vida… y saben que escapamos con… la llave…ya han de estar en camino… por eso… -

La joven diosa hacia un esfuerzo sobrehumano que acortaba los pocos minutos que le quedaban, pero aun así continuaba hablando- Apollo… caballero dorado de Sagitario… Héctor… caballero dorado de Leo… y… Lasard caballero de bronce del unicornio… la voluntad y el sacrificio de sus hermanos de sangre esta en sus manos… deben ocultar esta llave y sellarla… -Athena vuelve la mirada a Apollo, a quien ofrece la llave que ha quedado atrapada en un cristal carmín, todo su cosmos restante estaba depositado en ese sello, era mucho más poderoso que los sellos de papel y duraría por cientos de años, pero no era suficiente, debía permanecer oculta por toda la eternidad, para nunca fuera usada y desatara todos los males sobre la tierra, la furia que estaba encerrada en los infiernos, ella ya no podía hacerlo con sus propias manos, pero estaban sus Santos, a ellos quienes amaba y confiaba plenamente- A ustedes… les encomiendo esta misión… Apollo… ustedes llevan en sus armaduras y cuerpos mis deseos, mi sangre… pero sobre todo mi corazón… yo los protegeré… donde quiera que se encuentren… a partir de ahora... yo tomare su tristeza... y la llevare conmigo...


Dejando ya en sus manos aquel objeto invaluable deja caer su mano sobre la del joven santo, y dirige una última mirada a los otros dos jóvenes el tiempo se detuvo para ella era como si tuviera todo el tiempo para despedirse, primero miro a Lasard… y le sonrió, siempre fue un muchacho lleno de energía dispuesto a morir con sus amigos… luego miró a Héctor, a pesar de ser joven lucho como ningún otro, siempre valeroso como el León, hubiera querido disculparse con su esposa… y finalmente dedico su atención al santo de Sagitario, su corazón palpito en un vuelco de tristeza, no el corazón de Athena, si no el de la humana que fue salvada por ese hombre… el corazón de Gwen… había tantas cosas que quería decirle… pero ninguna podía salir de sus labios, amorosamente acaricia la mejilla de Apollo impregnándola de su propia sangre, en silencio dedico unas palabras que solo llegarían a su corazón

“No tienes que sentirte culpable… todos los caballeros que murieron luchando, estan felices de haber dado su vida para que alcanzaramos la victoria... debes saber... que no hay nadie mas digno de ser un caballero que tu...ahora debes llevar su voluntad y no dejar que su sacrifio haya sido en vano...para mi... tu… me has protegido todo este tiempo… eres el principio de la vida que conozco… ya has salvado mi vida antes… has sido… para mi…” pero no pudo terminar, solo sonrió sintiendo como sus mejillas se daban el lujo de sonrojarse, le miro un segundo y confesó sin palabras aquellos sentimientos tan valiosos que siempre vivieron en su corazón, al siguiente instante dejo caer su mano suavemente sobre su pecho –Estoy segura que nos volveremos a ver en otra vida…Gracias... Sagitarius… no, mi amigo… Apollo…

Aquello fue la última palabra que pronunciaron los labios de la hermosa diosa, sus mano frágil y sin voluntad cayo lentamente, la lluvia comenzaba a parar un quizá como muestra de respeto al luto de los santos reunidos alrededor de su diosa, que había cerrado sus parpados para sumergirse el sueño eterno, esperando que sus deseos llegaran a cumplirse y con la esperanza de que, renacería una vez más, para encontrarse con aquellos que amaba.

Porque la muerte no era el fin de todo, si no el nuevo principio…

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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 3:56 am

Apollo ni se inmuto ante la llegada y las palabras de su alumno el Santo de Unicornio por la misma razon que no se inmuto ante la llegada y sobrevivencia de su hermano, Hector. Quizas en otro momento o en otra situacion... las cosas hubieran sido diferentes. Pero no hoy. No cuando Athena... Gwen... estaba postrada ante el muriendose. -Libra-... Libra no debió morir... ¡Debí Morir yo¡ El hubiera más util... Athena-sama perdónenme por mi incompetencia... Maestro.... Héctor.... Los eh decepcionado...- Casi giro el rostro hacia el por un momento pero decidio no hacerlo. No tenia palabras de aliento para aquel joven; nisiquiera las tenia para el mismo. -Deben… escucharme con atención…-

Tenia la atencion de Apollo que redirigio aquellos ojos azules y tristes al rostro de Athena y la escuchaba en completo silencio. De reojo presencio como la mujer levantaba la mano sosteniendo aquel artefacto pero no despego su mirar del rostro ensangrentado de ella. –Otros caballeros…dieron sus vidas para que… esto llegara a nuestras manos… aun hay espectros con vida… y saben que escapamos con… la llave…ya han de estar en camino… por eso… - La mujer tenia razon en eso... por eso mismo Maria de Virgo se habia sacrificado, dando su vida para que ellos pudieran escaparse con Athena y con la Llave de Almas. Apesar de su tristeza, Apollo seguia siendo un lider y un estratega... estas cosas le venian directamente a la mente sin que el pudiese controlarlo.

-Apollo… caballero dorado de Sagitario… Héctor… caballero dorado de Leo… y… Lasard caballero de bronce del unicornio… la voluntad y el sacrificio de sus hermanos de sangre esta en sus manos… deben ocultar esta llave y sellarla…- Tomo la llave que la mujer le ofrecio, de nuevo sin mirar la llave siquiera. Sus ojos estaban fijados en los ojos que ahora le miraban, y en silencio continuo escuchandola. Siempre su mano hacia presion contra la llave encerada en aquel carmesi compuesto de la sangre de Gwen. Luchaba contra sus lagrimas. -A ustedes… les encomiendo esta misión… Apollo… ustedes llevan en sus armaduras y cuerpos mis deseos, mi sangre… pero sobre todo mi corazón… yo los protegeré… donde quiera que se encuentren… a partir de ahora... yo tomare su tristeza... y la llevare conmigo...-

Ella aparto la mirada de el y Apollo bajo su cabeza. Las lagrimas que habia reprimido volvian a fluir por ella... de nuevo aquella sensacion de culpabilidad de invadio, aquella sensacion de fracaso y mal. No habia podido protegerla, no habia podido cumplir su promesa. De pronto sintio la mano de Gwen sobre su rostro, su caliente sangre mezclandose con las lagrimas del Santo de Sagitario y volvio a levantar la cabeza para mirarla, nisiquiera molestandose en esconder sus llantos. - Gwen...- dijo de forma casi inaudible cuando las palabras de ella le invadieron el corazon.

Las escucho y estas se grabaron en el, las ultimas palabras de la diosa. Incluso cerro los ojos para concentrarse mejor en sentir como fluian por su cuerpo con aquel alentador calor que poseian. Algunas palabras le absolvian de la culpabilidad que sentia pero no era capaz de borrar ese sentimiento por completo de su corazon y alma. Era tan... abrumador. Cuando la mujer termino de hablar en su mente y vocalizo, Apollo volvio a abrir los ojos, mirandola mientras la escuchaba en completo silencio. -Estoy segura que nos volveremos a ver en otra vida…Gracias... Sagitarius… no, mi amigo… Apollo…- Apollo respondio, su voz quebrada por aquella invasion de sensaciones que fluia por su cuerpo. - Perdoname... Gwen... desearia haber podido vivir contigo sin preocupaciones... sin guerra... como antes... antes de que todo empezara.- Le dijo, llevando su siniestra al rostro de ella y acariciandole suavemente la mejilla. - Perdoname... por no haber cumplido lo que te prometi... perdoname... cumplire lo que me pediste.-

No sabia que la mujer alcanzo a escuchar las palabras de el o no, porque justo al terminarlas la mano de ella cayo de su rostro y la vida escapo de su cuerpo... liberada de su prision de carne. Por un momento reino el silencio y las lagrimas... solo se pudo escuchar las gotas caer de la tormenta que caia a cantaros afuera del Templo de Aries. Apollo aparto la mano del rostro de Gwen y acerco su propio rostro a el hasta que practicamente no hubo espacio entre ellos. Sus labios titubearon sobre los de ella un momento antes de moverse hacia la derecha mientras ladeaba el rostro para besarle la mejilla. "Pronto nos reuniremos, Gwen..."

(Musica de ambiente: https://www.youtube.com/watch?v=e7pC8CYJfuk)

Tras esto se levanto y se aparto de la mujer, aun sujetando la llave enclapsulada en aquel cristal carmesi compuesto de la sangre de Athena. Conocia este tipo de sello y sabia que la mujer habia gastado lo ultimo de su vida para crearla. Ahora era el deber de el asegurarse que ningun sirviente de Hades llegase nisiquiera a ver este objeto. Las lagrimas aun recorrian el rostro de Apollo pero las domino con su fuerza de voluntad. Ya no podia llorar mas... tenia un deber. Una mision de Athena... la ultima mision de esta Guerra Santa. Comenzo a andar, sus piernas parecian tener una voluntad propia al hacerlo. Comenzo a dirigirse hacia la entrada del Templo de Aries y la salida del Santuario. Se detuvo en el umbral de la puerta con su espalda hacia el cadaver de Athena y sus dos companieros.

- La muerte de Athena... nos afecta a todos... pero tenemos una mision que cumplir.- Ladeo su rostro hacia un lado para que pudiesen ver el perfil de el. Su voz ya no estba quebrada, pero tampoco era animada. Le faltaba vida y afecto, era fria. - Tomad unos minutos si lo necesitais... pero luego debemos partir. Los espectros ya deben de estar por llegar.-
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 6:13 am

-Lasard… - Escucho decir de ella mientras Lasard soltó una expresión de sobre salto, ya que el no merecia que su nombre saliera de los labios de la diosa Athena, Lasard apretó fuerte su puño mientras su cabello tapaba una parte de los ojos de este impidiéndole visualizar hacia arriba o a los lados, solo hacia bajo observado a Athena mientras intentaba no llorar, pero la culpabilidad que sentía eran grande que era difícil... Simplemente no tenia ni siquiera el valor de mirar los rostros de Héctor ni el de su maestro que debía de encontrarse en un estado de sufrimiento muy grande. - Deben… escucharme con atención…- Sin pensarlo dos veces Lasard fija su mirada azul en su diosa mientras ignora el sonido de la lluvia y de todo a su alrededor con la unica intención de escuchar las palabras de su diosa Athena, que seguramente serian las ultimas... Este observaba como con las ultimas fuerzas que tenia Athena levantaba su mano... -Athena-sama no se esfuerce....- Dice con un tono de voz bajo pero que seguramente ella escucho. –Otros caballeros…dieron sus vidas para que… esto llegara a nuestras manos… aun hay espectros con vida… y saben que escapamos con… la llave…ya han de estar en camino… por eso… -

Cuando ella dijo aquello lo primero que le viene ala mente es el sacrificio de su amigo el Kamui de Acuario quien logro hacer evolucionar su armadura de Unicornio usando su propia sangre, y quien murió protegiendo a Lasard. -Apollo… caballero dorado de Sagitario… Héctor… caballero dorado de Leo… y… Lasard caballero de bronce del unicornio… la voluntad y el sacrificio de sus hermanos de sangre esta en sus manos… deben ocultar esta llave y sellarla…- Escucha las palabras de Athena mientras lagrimas empiezan a salir de sus ojos el ya no podía aguantar más tenia que llorar mientras seguir observándola, observa como ella abre su mano y de ella sale una llave encerrada en uno especie de sello de sangre echo por Athena, sin duda el sello más poderoso que puede existir, uno echo por un dios. - A ustedes… les encomiendo esta misión… Apollo… ustedes llevan en sus armaduras y cuerpos mis deseos, mi sangre… pero sobre todo mi corazón… yo los protegeré… donde quiera que se encuentren… a partir de ahora... yo tomare su tristeza... y la llevare conmigo... Escuchas las palabras de su diosa mientras le entrega aquella lave a su maestro, Lasard seguía llorando mientras observa a Athena, Segido de esto Lasard solo escuchaba como su Maestro y la diosa hablaban entre sí, simplemente no era el momento para hablar.

Ellos corpatian palabras, era logica ya para el que ellos se conocian desde hace mucho, luego de todo Athena dice sus ultimas palabras hacia su maestro -Estoy segura que nos volveremos a ver en otra vida…Gracias... Sagitarius… no, mi amigo… Apollo…- Seguido de eso vinieron los quejidos de su maestro lamentándose y pidiéndole perdón a la diosa, aquellos llantos y sentimientos de culpa le recordaban a el mismo quejándose de no haberse sacrificado en lugar del caballero de virgo, luego de un silencio,

Su maestro deja a Athena allí lugo de darle un beso en la mejilla, este camino hasta el umbral de la casa de mientras observaba a su diosa allí y mentalmente dice "Athena... Tu sacrificio no sera en vano" Piensa para si mientras camina a aquel umbral de la casa siguiendo a su maestro, para luego con su diestra tomar su maestro Apollo en el hombro queriéndole decir mejor que con palabras que el estaba con el y no lo abandonaría. oye las palabras de su maestro mientras este simplemente haciente con la cabeza , el no se iba a quedar allí llorando tenían que actuar a pesar de la gran tristeza tenían que cumplir su ultima misión como los caballeros de Athena...
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 6:38 am

Cuando todo quedó en el pleno vacío; cuando las sombras se deshicieron del aliento de su Diosa y aún después de que sus dos acompañantes vivos fueron hacia el portal de la sagrada casa de Aries, Héctor se quedó allí, observando el cuerpo inerte de la joven con su mirar desprovisto de emociones. Su cuerpo se mantenía en la misma posición de antes y aún a pesar de que parecía haberse ido del mundo, había escuchado y captado todo lo anteriormente expuesto tanto por la Diosa como por su hermano que nuevamente tomaría los roles de líder en la próxima misión- “Si…alguien tiene que disculparse ahora con mi esposa…ese soy yo, Athena-sama…”-Pensó, mientras colocaba delante de su fisionomía su pierna izquierda, plantando su pie sobre la superficie pedregosa, impulsándose así a manera de levantarse del sitio- “Yo le he fallado a ella misma al no haber podido mantenerla viva…- Todo parecía haberse calmado en él, pero aún así, su vitae, urdido, como se expuso antes, por la sangre de la diosa, corría con pesadumbre y dolor por sus venas, llegando luego a su corazón, que ahora sólo latía por latir…aunque tenían esta nueva misión, su mente no se repondría hasta después de un buen rato.

Colocó la mano derecha sobre su pectoral izquierdo y luego, se dio media vuelta, avanzando así, con los opalinos cubiertos por el velo de sus párpados, hacia su hermano y el joven santo de bronce, mientras una última lágrima recorrió su mejilla derecha, perdiéndose luego al caer sobre el suelo. Cuando llegó apenas a par de metros de ellos se detuvo, bajó la mano y volvió a abrir los párpados, mirándolos, para luego modular sus vocablos con una vibrante voz grave-Pongámonos en marcha entonces, señores…- Su rostro, como de costumbre, se hizo de pronto con una expresión de mesura y serenidad bastante solemne, y ahí se mantuvo, cruzando los brazos a la altura de su pecho, esperando a que le diesen las nuevas indicaciones.
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 6:45 am

Finalmente la misión de Athena se había completado, la razón por la cual reencarnaba y luchaba interminables guerras… la totalidad de su cosmo fue utilizado, hasta la mínima molécula de los pilares del Santuario se impregno del mismo y así permanecería en pie durante 200 años mas… su sangre corría por las venas de sus caballeros y protegía un tesoro muy grande.

Ya su cuerpo no era más que un envase vacio, su alma se había marchado, y sin esta, poco a poco comienza a desvanecerse, no en cenizas, eran cientos de luces doradas, como una lluvia de estrellas que iban esparciéndose como pétalos de un cerezo a la voluntad del viento, era como si el alma de la diosa se despidiera de todo, y al mismo tiempo se quedara en todas partes… ya no quedaba nada de ella, más que el recuerdo en los corazones de quienes habían recibido sus últimas palabras.

Las ultimas lucecillas danzaron alrededor de los 3 jóvenes, acariciando sus mejillas antes de partir, una especialmente brillante alcanza a Apollo y bailando lentamente a su al redor roza su rostro antes de desparecer definitivamente.

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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 9:51 am

Máster

El silencio tomó lugar en todos los presentes, los pocos supervivientes del lugar. La sorpresa y estupefacción había dejado mudos a uno de los jueces sobrevivientes y otros espectros más. No podían creerlo… Sus párpados bien abiertos contemplaban la sangrienta masacre liberada por la guerra santa. Lo increíble había sucedido una vez más… los dioses, incluyendo Thanatos e Hypnos estaban muertos. Sus máximas representaciones habían sido trascendidas por humanos… ¡Humanos! No eran humanos cualquiera, pero aún así…

La sangre divina estaba desparramada por el recinto donde se había ejecutado la feroz contienda, y para peor se habían llevado un objeto valiosísimo. La carencia del mismo podría llevar a una derrota inminente. Lo hecho, hecho está, sin sus dioses tendrían que seguir. Debían demostrar la lealtad y que realmente eran útiles… no podían quedarse ahí. Aún así, un grito rompió con el silencio del lugar para expresar y desahogar su ira, la cual sacó de trance a muchos de los allí presentes.

- ¡Noooooo! ¡No, no, no! –insistía una y otra vez Guldan de Grifo. La tonalidad de sus ojos rojos se veía flameante y enloquecida. Había perdido los estribos, con la mirada inyectada en sangre. Por cada “no”, un golpe de revés azotó una pared. En el primero la agujereó considerablemente, en el segundo se extendieron las grietas y en el tercero… todo un muro se vino encima.-

Los espectros cerraban los ojos por cada impacto contra la pared, el cual sabían bien que era medido para no desplomar todo el muro de un golpe y que el juez del Meikai pudiera descargarse. Temerosos, dieron un paso hacia atrás porque en parte sabía lo que les esperaba. Bajaron un poco la cabeza y no se atrevieron a mirarle a los ojos. Ahora que Hades, Pandora, Thanatos e Hypnos estaban muertos, un juez era la máxima autoridad actual.

- ¡Están muertos! ¡¿Se dan cuenta?! Ggrrrr… -bramó y gruñó muy enfadado Guldan, mirando a cada uno de los espectros. La soberbia y su propio título le cegaban, llevándole a un orgullo extremo en donde no admitiría sus errores.- ¡Ahora están vivos un par de gusanos en lugar de nuestros dioses, hasta Radamanthys ha muerto! La llave… -dijo luego en un tono más calmado y reflexivo.- ¿Quieren redimirse?

Ésta última pregunta provocó que los espectros levantaran la mirada para ver a su superior y luego mirarse los unos a los otros mientras el barullo de los murmullos llenaron el lugar, evaluando la nueva situación. Así es… Las cosas no habían terminado. -¡Silencio! –les ordenó el hombre con esa voz que con el eco perturbaba los oídos.- Esto es lo que haremos…
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Jue Jul 22, 2010 9:56 am

Cerro los ojos de nuevo y levanto la mirada al cielo que lloraba con ellos por la pasada de la ahora difunta diosa Athena, protectora del planeta. Sintio como sus compañeros llegaron hasta el y como el cuerpo de Athena desaparecio detras de el, convirtiendose en luces doradas que les envolvieron. Pudo sentirla, de alguna forma estaba seguro que la sentiria siempre. Abrio la palma de su mano siniestra y sobre esta cayo una de las luces y esta brillo intensamente por unos segundos antes de apagarse... revelando nada en su lugar mas que una mano vacia. Llevo esta a su rostro y limpio sus lagrimas pero dejo la marca de la sangre de Athena sobre su rostro. No sabia porque lo hizo; simplemente lo hizo. Un homenaje a la diosa? Un recuerdo para no olvidar? Seguramente acabaria por desaparecerse.

Ya era suficiente. No podia seguir asi... tenia una mision que cumplir para Athena. Ya habia fracasado horriblemente en la primera promesa que le hizo, no podia fallar en esta. El destino del mundo entero estaba sobre los hombros de aquellos tres. Su mirada descendio hasta la llave atrapada en aquel carmesi cristal compuesto de la sangre de Athena y se quedo mirandola un instante. Debia esconderla... sellarla... pero donde? Era imposible hacerlo en el Santuario ya que era un lugar demasiado obvio. Los espectros solo tenian que atacar una y otra y otra vez a este lugar y eventualmente caeria. Si no en esta edad, en la siguiente o la que venia despues de esa. El Santuario, por mas poderoso que era, no era indestructible ni todo poderoso.

Mirando a aquel objeto no pudo evitar pensar en el poder que sujetaba en las manos... podia destruir el mundo si tan solo era colocado en el lugar asignado y girado. Liberaria una torrente de mal practicamente imparable desde las Puertas del Infierno. Conocia bien aquellas puertas, habia luchado bajo ellas hace unas horas. Habian luchado a defender la humanidad y las ciudades de esa tierra, ciudades como su natal Troya... Troya... eso era! Recuerdos invadieron al Santo de Sagitario y ya sabia donde tenian que esconder el objeto... en uno de los lugares mas sagrados de este planeta. Dio unos pasos al frente y se giro a mirar a sus compañeros restantes. "De tantos que eramos... solo quedamos nosotros tres..."

- Partamos entonces, Hector, Lasard.- Dijo finalmente, dando varios pasos hacia adelante. Apesar de que intento inyectar su calor habitual en su voz, usando aquel carisma natural que poseia le fue relavemente imposible al Santo de Sagitario y su voz resulto ser tan fria como antes. Simplemente aquel fuego que habia tenido toda su vida en el habia muerto junto a Gwen. Era impossible esconderlo. Abrio la boca como si fuera a decir mas pero no le salieron las palabras. Simplemente bajo la cabeza y giro el cuerpo, dandoles la espalda alada de nuevo. - Iremos a Troya a esconder este objeto. Es un lugar meramente remoto y sagrado para Athena... y lo conocemos bien. Ellos nos apoyan, nos ayudaran como puedan. Es la mejor opcion.

No dejo espacio para discutir, sino que se impulso hacia adelante corriendo a gran velocidad. De normal usaria sus alas o la velocidad de la luz pero con el nivel de cansancio que poseian los tres no iba a ser posible, especialmente debido a que Lasard era caballero de bronce y nisiquiera podia viajar a aquellas velocidades. Tendrian que ir a pie, ademas. Viajar en barco no les convenia debido a que no pasarian muy apercibidos en un puerto y Poseidon, dios del mar, no estaba muy agusto con ellos tras la humillacion que sufrio a las manos de los atenienses.

- Apuraros!- Grito tras el, no parando mientras corria. - No tenemos mucho tiempo!-
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Vie Jul 23, 2010 4:40 am

Con sus orbes, aún agobiados por los rastros de lágrimas que yacían dentro de ellos, siguieron los movimientos de su hermano Apollo. Apretó la mandíbula, viéndose como antes, el como la misma se notaba en el confín de cada una de sus mejillas…le partía el corazón verle así…él, su hermano, había muerto por dentro muy seguramente después de la partida de Gwen.

Cuando le vio titubear, cerró los párpados y la cabeza, ahora estaba ante un ángel derrotado…un ángel sin sus alas que había caído, de improviso, cuando su fe fue quebrada por la muerte de su guía y de su luz—Iremos a Troya a esconder este objeto. Es un lugar meramente remoto y sagrado para Athena... y lo conocemos bien. Ellos nos apoyan, nos ayudaran como puedan. Es la mejor opcion.- Inmediatamente después de escuchar el nombre de su ciudad Natal, elevó la mirada hacia el santo de Sagitario- “¿Troya?”-Se preguntó a sí mismo, observando con los párpados bien abiertos al otro, como si buscase deslucir con aumentar el rango de su visión, el porque de aquella idea, pero inmediatamente a sabiendas de que su empresa era fallida, volvió a regular la obertura de dichos párpados, cerrándolos medianamente- “Pero…ellos están allí…toda nuestra familia…la gente que nos vio crecer…mi…-Antes de pensar más de aquella forma tan negativa, terminó de ocultar sus opalinos bajo sus párpados y se mantuvo en silencio, hasta que sintió que los pasos de su hermano comenzaron a repicar sobre los peldaños que llevarían a la salida del templo.

Sin más, él volvió en sí y le siguió, avanzando sin titubear, corriendo a la misma velocidad de su hermano, balanceando cada parte de su cuerpo para que ello fuera posible con las mayores de las regularidades. El tacón de su coraza dorada repicaba igual que el de su hermano contra los escalones, generando el mismo sórdido sonido que antes hacían cuando Héctor venía a visitar la última morada de Athena.

-Apuraros!- Gritó Apollo, y al hacerlo, inmediatamente su opinión sobre el estado de su hermano cambió…él estaba de nuevo en las condiciones de ser el mismo líder de siempre, por lo que ya no tendría objeción para seguirle…tendría un plan y al llegar allá, a su amada Troya lo ejecutaría-No tenemos mucho tiempo!-Agregó. Una sonrisa entre melancólica y satisfecha se curvó medianamente en sus labios, mientras sus cabellos cobrizos se batían contra el viento por la carrera que él emprendió hacía unos segundos-[color=yellow]¡Sí![/color-Contestó, aún risueño, mientras su cosmos volvía a encenderse.-
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Vie Jul 23, 2010 11:36 pm

Lasard observaba a su maestro con preocupación, no podía ver así, pero.. ¿Que Podía hacer..? El dolor que sentía su maestro superaba por mucho el dolor suyo y el de Héctor, el quería darle unas palabras de apoyo, pero no podía decir nada, solo seria inútil, nada en ese momento podría eliminar el dolor de su maestro y amigo. Solo quedaba una cosa que hacer ocultar la llave y cumplir la ultima misión de Athena, simplemente el no hiba a dejar que la muerte de Athena y el sufrimiento de su maestro sea en vano.

-Iremos a Troya a esconder este objeto. Es un lugar meramente remoto y sagrado para Athena... y lo conocemos bien. Ellos nos apoyan, nos ayudaran como puedan. Es la mejor opcion.- Lasard nunca había ido a aquel sitio, pero segundo le había comentado su maestro, hay el había vivido hasta que llego al santuario. Le habían comentado que era un lugar en extremo sagrado, dicen que la aquel sitio se construyo con ayuda de los Dioses. -Cómo digas... Maestro Apollo... Dice con un tuno de voz equilibrado, entre la confianza y el respecto.

Lasard observa como su maestro empieza a correr junto con Hector, mientras este emplea su energía para lograr seguirles el ritmo, para ello Lasard tubo que mover sus pierdas de forma rápida y ademas de equilibrar su cuerpo para poder ir más rápido ,todos esos aspectos eran importantes para no esforzarse tanto corriendo y en seguirle el paso a su maestro y a Héctor

-Apuraros!- Dijo su maestro, aquello solo demostraba que seguia siendo el mismo lider nato de siempre a pesar de lo que paso, y eso era importante debido a que en esta misión se necesita a un líder tan bueno como el para no cometer errores, Lasard suelta una pequeña sonrisa, al mismo tiempo que sigue corriendo aumentado un poco la velocidad para no quedarse atrás. - No tenemos mucho tiempo!- Escucha decir de el mientras cierra un poco los ojos y observa a su maestro, el mismo líder nato de siempre, pero igual se podía sentir la melancolía en el, seguramente lo que lo mantenía vivo ahora era la misión de Athena, pero Lasard podía ir con su maestro hasta el mismo infierno.-
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MensajeTema: Re: Saint Seiya: Soul Key Gaiden (Part One)   Vie Jul 23, 2010 11:54 pm

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